martes, 24 de julio de 2007

Constipacion Cósmica



Canalizado por Gillian MacBeth-Louthan

Todo está cambiando y superándose, demandando que escuchen.
Está pidiendo que escuchen con su corazón y no con su obcecación.
El cerebro que mantuvo las cosas apartadas de ustedes, ahora está listo para hablar. Está listo para hablarles acerca de ustedes mismos.
¿Quiénes son realmente? ¿Por qué son realmente?
Tienen mucho miedo de mirarse.
Se ocupan en relaciones, en limpiar la casa, se ocupan en actividades sin importancia y cuando finalmente se detienen, se duermen.
Cuando sueñan vuelven a estar ocupados de nuevo, no pasan mucho tiempo o gastan mucha energía pensando quiénes son.
Están huyendo de su interioridad.

Todo en su mundo salta frente a ustedes y grita y dice: “¡Mírame! Soy una parte de ti que no estás encarando.” Ustedes giran su linda cabeza y se alejan. Para ustedes, las imperfecciones, fragilidades y fracasos son negativos, para el universo son un lugar de posibilidad. Son sus regalos y están demandando que los abran.

Todo lo que les está gritando es una parte de ustedes que niegan. Muchos de ustedes siguen caminando su vida calle abajo mascullando: “¡Alto, éste no el momento, no es el lugar!
No estoy listo, ellos no están listos, nosotros no estamos listos para esto.” Intuitivamente, ustedes conocen las cosas, pero van a contrapelo de su alma. Deben avanzar y hacer lo que se supone que hagan, ser lo que deberían ser. Pasan demasiado tiempo discutiendo si lo que sienten es lo correcto y si deberían hacer lo que sienten. Deben ser buenas personas. Deben hacer esto o eso u otros no pensarán bien de ustedes, no serán santos y buenos si dicen que no. Pueden ser conducidos por este sendero, pueden ser tironeados por este sendero o simplemente puede andar por él.

Todo en su entorno, sin contar a las personas, les está dando.
Les da el milagro que tanto necesitan, la magia que tanto necesitan en este momento, el pequeño arco iris, el pequeño pájaro, la hermosa rosa.
Todo les da. Es algo que no pueden compartir con otros. Algo que es únicamente para sus ojos. Es su regalo. Cuando la magia del momento se expresa en voz alta, se pierde. ¿Cómo toman la magia y los milagros y se los muestran y comentan a otro? No pueden. La Tierra los está apoyando en todos sus cambios. El corazón se abre a un nivel más elevado de amor.
Las notas que canten mañana serán más dulces que las de hoy.

Es hora de dejar de huir de su humanidad. El hámster no va a ninguna parte en su jaula autoimpuesta. Las limitaciones son autoimpuestas. Los escenarios de calesita son autoimpuestos. Ustedes están honrando a todas las cosas en forma de personas y responsabilidades externas a ustedes y no se están honrando a ustedes mismos. Es en ese lugar donde su corazón seguirá cerrándose y ustedes seguirán estando tristes interiormente.

Se les enseñó que ser una buena persona era hacer cosas para los demás y que era egoísta hacer cosas para uno mismo. Se les enseñó a amar al prójimo como a ustedes mismos, pero ¿se aman a ustedes mismos? ¿Es ésa la forma de amar a su prójimo? ¿Lo aman lo mejor que pueden o sólo lo aman tanto como se aman a ustedes, lo cual es poco o nada?

Entran en una época de amarse a ustedes mismos pero no de forma egoísta como se superpuso sobre su ADN, sino de una forma en la que amen su experiencia de ser humanos.
Aman cuando tienen dolor de cabeza porque saben que están respondiendo a algo, que su cuerpo les está dando un mensaje, una señal.
¿Será que comieron algo que no está acorde con ustedes, o que alguien está utilizando su línea telefónica psíquica?
Todo su cuerpo les habla. Todo su mundo les habla. Y refleja de vuelta lo que necesitan. Respondan a ese llamado. Es un SOS. Es un Código Morse.
Ustedes hacen lo que predican, o eso parece para todos y todas las cosas excepto ustedes. No se rindan respecto a quiénes son.
No piensen que algo está mal en ustedes. No pueden librarse de quiénes son y convertirse en otra cosa. Son lo que son. Honrar quienes son y ser quienes son facilitará la transición. Cuando van a contrapelo del ser, la situación se vuelve inamovible como las montañas. Muchos de ustedes lo intentan demasiado. Están tratando de SER. No deberían tratar de SER. Debería ser algo fácil de hacer.
No debería ser algo que cause constipación cósmica y hemorroides en su campo de energía. No se esfuercen tanto por SER. Descansen en eso.
Es lo que hacen naturalmente; es lo que mejor hacen, SÓLO SEAN.
No pueden cambiar quienes son.

Los nuevos sensores que les llegan son de proporción celestial, son sensores galácticos, sensores divinos. Cada uno los invita a un nivel distinto de conocimiento, a un nivel del ser. Cada uno les regala un poco más cada minuto de cada día hasta que están más y más cómodos con quiénes son.
Ellos los conducen a un lugar donde pueden verse amorosamente y reírse de su estupidez y de las así llamadas caídas y deficiencias mientras se ponen de pie de nuevo y lo vuelven a hacer.

¿Cuántos de los grandes de su planeta no se rindieron? Estarían sentados a la luz de las velas por completo si Edison se hubiese dado por vencido. ¿Y si todos se hubiesen dado por vencidos? ¿Y si sencillamente hubiesen dejado de ser quienes sabían que habían nacido para ser? ¿Si simplemente hubiesen dejado de intentarlo? Les pedimos que no traten tanto de ser y al mismo tiempo que no dejen de tratar. Es como un río que se encuentra con un océano. Al encontrarse, las aguas se agitan, pero eventualmente todo se calma.
No traten tanto, pero no se rindan tampoco. La creación nace y a lo nuevo se le da la libertad de volar en el punto donde el río se encuentra con el océano dentro de su ser.

Los humanos han luchado por ser sus verdaderos yo por demasiado tiempo.
Y ahora es hora de descansar en lo que realmente son, en la forma en que se ven realmente, cómo huelen realmente y cómo se sienten realmente. Sepan que a esta altura de su origen son muy adorables y muy aceptables. Les pedimos que vayan al centro de la ola. Véanla sobre ustedes. Véanla debajo de ustedes y luego móntenla. No cedan en lo que saben de corazón que es lo correcto para ustedes. Aunque no lo vean manifestado, veánlo mientras miran una película y ustedes son la estrella. Ustedes son los visionarios, son las profecías y son el futuro. Ustedes van delante de la manada. Gracias a Dios por eso. No se rindan porque otros no los acepten, o no lo entiendan. Ustedes son seres hermosos, hermosos. Es hora de que lo vean y se amen.
No importa cómo se ven, o cómo huelen o cómo se sienten.

Gillian MacBeth-Louthan